Estudiantes del grado quinto de la Escuela Rural de Santa Elena, en el oriente de Medellín, desarrollaron un mariposario que combina el conocimiento de su territorio con herramientas de tecnología e innovación. Como parte del programa Generación Tech de Ruta N, aprendieron a programar y utilizar sensores para monitorear variables como temperatura, humedad, movimiento y presencia de mariposas.
El proyecto nació con el propósito de conocer las especies de mariposas que habitan en el lugar y aportar a su conservación. El mariposario se convirtió así en un espacio de aprendizaje en el que los estudiantes observan el ciclo de vida de estos insectos, reconocen las condiciones que necesitan para desarrollarse y fortalecen su conocimiento sobre la biodiversidad de su territorio.
Isabela Manco, una de las alumnas, expresó que esta experiencia le ha permitido aprender sobre pensamiento computacional, programación y sobre las mariposas en general.
“Hemos practicado mucho con inteligencia artificial, el trabajo colaborativo y el respeto por los animales”, dijo.
Para incorporar la tecnología, los participantes aprendieron principios de programación y trabajaron con sensores que les permiten recopilar datos sobre el ambiente y detectar la presencia de mariposas. La información obtenida sirve como insumo para observar los cambios que ocurren en el mariposario y relacionar la información con las condiciones necesarias para el cuidado de las especies.
Durante 2026, el programa Generación Tech de Ruta N ha reunido a 6.000 estudiantes de más de 200 colegios públicos y privados de Medellín, logrando un crecimiento de más del 700 % en participación, es decir, un incremento de impacto de siete veces.
“Cuando acercamos la ciencia, la tecnología y la innovación a las niñas, niños y jóvenes les estamos dando capacidades para descubrir que también pueden proponer soluciones a los retos que encuentran en su territorio. El mariposario de la Escuela Rural de Santa Elena es un ejemplo de cómo el conocimiento puede convertirse en una forma de cuidar la biodiversidad y, al mismo tiempo, de desarrollar nuevas habilidades. Cuando un estudiante convierte una pregunta sobre su territorio en una iniciativa, también empieza a reconocer que tiene conocimientos y capacidades para aportar a su comunidad y transformar aquello que lo rodea”, indicó la directora ejecutiva de Ruta N, Carolina Londoño.
El mariposario de la Escuela Rural de Santa Elena es solo una muestra de los proyectos del programa Generación Tech de Ruta N que logran acercar la ciencia, la tecnología y la innovación para responder a necesidades reales y ayudar a los estudiantes a mirar su territorio con nuevas herramientas. A través de esta estrategia, los estudiantes encuentran en el conocimiento una forma de proponer soluciones y participar d
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