En la Institución Educativa Madre Laura, el maestro José David Arias acompañó el camino de un estudiante que pasó de explorar la robótica y la programación a representar a Colombia en un Mundial de Inteligencia Artificial en China. Su historia hace parte de "Profes que cambian el cuento", la campaña de la Alcaldía de Medellín para reconocer la labor docente durante el Mes del Maestro.
Hay historias que empiezan con una pregunta sencilla, con una curiosidad que aparece en clase o con un interés que todavía no tiene nombre. En el caso de Juan José Gómez, esa curiosidad comenzó desde niño, cuando se acercó a la robótica, a la electrónica, a los circuitos, a la programación y, después, a la inteligencia artificial.
Pero en ese camino hubo alguien que no solo vio un estudiante interesado en la tecnología. Vio una posibilidad. Vio una historia que podía tomar otro rumbo si encontraba acompañamiento, orientación y confianza. Ese alguien fue José David Arias, docente de Matemáticas de la Institución Educativa Madre Laura, en la comuna 9–Buenos Aires.
En 2025, Juan José viajó a Beijing, China, para representar a Colombia en la Olimpiada Internacional de Inteligencia Artificial. Ese mismo año terminó grado undécimo y se graduó de la Institución donde, años atrás, había empezado a mostrar su interés por la ciencia, la tecnología y la programación.
El profesor que abrió una puerta
Antes del viaje, antes de la selección nacional y antes de los entrenamientos, hubo un mensaje que cambió el camino. Juan José recibió, gracias a un docente, la información sobre las Olimpiadas Nacionales de Inteligencia Artificial. A partir de ahí, pidió permisos para salir antes de clase y asistir a las capacitaciones en el Planetario de Medellín.
Ese gesto, que podría parecer pequeño, fue el inicio de una ruta que lo llevó a competir, prepararse, viajar a Bogotá y luego integrar el equipo colombiano que participó en la competencia internacional.
"Mi proceso es un poco curioso porque yo comencé con robótica. Me presenté una vez a la feria de la ciencia aquí en la institución, cuando estaba por allá en tercero. Tenía aproximadamente nueve años", recuerda Juan José, al hablar de ese camino que empezó como un interés personal y fue creciendo con cursos de robótica, programación en Python y estudio autónomo.


José David Arias lo acompañó más allá de lo académico. Estuvo pendiente de sus avances, de sus momentos de duda y de las etapas en las que la exigencia también pesaba. Para el maestro, ver a Juan José llegar hasta una competencia internacional fue el resultado de un proceso construido con disciplina, apoyo familiar, respaldo institucional y confianza.
"He estado con él en los momentos difíciles, momentos donde los estados de ánimo no han estado tan bien, pero hemos salido adelante con todo eso. Entonces me da mucha felicidad observar que todo eso que él hace, ese trabajo autónomo, esa creatividad, esas ganas de salir adelante, están dando sus frutos", contó el docente.
Una historia que también habla de los maestros
La historia de Juan José no solo habla de talento. También habla de lo que pasa cuando un maestro reconoce una habilidad, acompaña un proceso y ayuda a que una oportunidad llegue a tiempo.
Por eso, en el Mes del Maestro, la Alcaldía de Medellín resalta esta historia a través de la campaña "Profes que cambian el cuento", una iniciativa que reconoce a los docentes que influyen en las decisiones, los proyectos de vida y los sueños de sus estudiantes.
En Medellín, 11.176 docentes acompañan día a día a más de 267.000 estudiantes. Cada uno, desde su aula, su institución y su forma de enseñar, tiene la posibilidad de descubrir intereses, orientar capacidades y abrir caminos. La campaña nació, además, de una conversación con maestros de la ciudad, quienes destacaron que su vocación se expresa en el avance de sus estudiantes y en el reconocimiento que nace de su propia comunidad.
José David es uno de esos profes. En la I. E. Madre Laura, su labor no terminó en explicar una fórmula o preparar una clase. Su tarea también fue observar, escuchar, motivar y estar cerca cuando Juan José necesitó respaldo para continuar.
De Medellín a China
El camino no fue inmediato. Juan José participó en las Olimpiadas Nacionales de Inteligencia Artificial, superó fases de clasificación y, aunque en un momento pareció no avanzar, una revisión del sistema de calificación evidenció que había respondido correctamente 13 de 15 preguntas. Ese resultado lo ubicó entre los mejores puntajes del país.
Luego viajó a Bogotá para la fase presencial, donde obtuvo posiciones destacadas en diferentes retos técnicos. Más adelante, ingresó a una etapa de entrenamiento intensivo y fue seleccionado para integrar la representación colombiana en la Olimpiada Internacional de Inteligencia Artificial, realizada en Beijing.
Detrás de ese recorrido estuvo su familia, su institución educativa y un maestro que creyó en él. Para Juan José, la inteligencia artificial dejó de ser un tema lejano para convertirse en una experiencia concreta, una posibilidad de aprendizaje y una puerta hacia nuevos proyectos.
Para José David Arias, el logro de su estudiante confirma algo que muchos maestros viven en silencio: enseñar también es acompañar procesos que a veces no se ven de inmediato, pero que pueden marcar la vida de una persona.
Un profe que cambió el cuento
En la historia de Juan José, China fue un destino importante. Pero antes de ese viaje hubo un aula, una institución educativa oficial, un docente atento y una ciudad que reconoce el valor de sus maestros.
"Profes que cambian el cuento" parte de esa idea: un maestro no solo transmite conocimiento. También puede ayudar a que un estudiante mire distinto sus capacidades, se atreva a participar, confíe en lo que sabe y encuentre nuevas formas de construir su futuro.
Juan José ya se graduó de la Institución Educativa Madre Laura. Su historia sigue en construcción. Y en las páginas iniciales de ese recorrido aparece el nombre de un profesor que, al ver su talento, decidió acompañarlo.
Porque a veces cambiar el cuento empieza así: con un profe que ve algo en un estudiante y le ayuda a creer que eso también puede ser un camino.





