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El blog de los descubrimientos que marcaron historia

¿Nacería el reemplazo del reloj?

BBC Mundo (www.bbcmundo.com), uno de los portales de noticias más reconocidos, acaba de publicar un video en el que muestran a todos sus lectores una nueva herramienta: se trata de un nuevo medidor de tiempo.

Este invento difiere del reloj en su mecanismo y forma. A continuación te presentamos el video elaborado por BBC Mundo.

 

 

 Inventos que cambiaron nuestra historia

¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? y… ¿Por qué nació este delicioso invento?



Napolitana, hawaiana, paisa, colombiana, mixta… tantas como combinaciones de ingredientes pueden existir. Lo cierto del caso es que a muchos nos desvela su sabor. Es por eso que en esta ocasión decidí investigar sobre la historia de este invento. Espero no provocar un hambre voraz e incontrolable con esta historia.
   La historia de este fabuloso invento se remonta a la historia de su base: el pan.  Tal vez uno de los primeros inventos del mundo.

Se tiene constancia que en la antigua Grecia se elaboró uno de los primeros panes planos. Allí, para entonces se servía el “plakunos”, un pan decorado con hierbas, especias, ajo y cebolla. Después, Virgilio, en la Eneida, menciona un plato con una composición similar.

Hay otros que cuentan que las mujeres romanas cocinaban el pan en hornos comunales de cada pueblo, y, mientras esperaban que éste estuviera cocido, cortaban pedazos de masa a los que les daban forma circular y luego condimentaban con los ingredientes que tenían a la mano. Éstos se horneaban más rápido y entonces eran utilizados para saciar el hambre de niños, mujeres y ancianos que esperaban la salida del pan.

Hasta entonces teníamos sólo el pan con algunos ingredientes por encima, pero para que la pizza llegara a ser tal cual como la conocemos hoy, faltaba tiempo…para ser más exactos: 14 siglos. Fue este período de tiempo después del descubrimiento de América que llegó un ingrediente fundamental para la preparación de este invento: El tomate.

Éste llegó a Europa proveniente de Perú. En principio generó mucho recelo entre quienes podían acceder a él. Pensaban en éste como un producto envenenado o maligno, pues fue importado de América con el apodo de Fruto de Oro.

Luego, después de despejar las dudas de su mala composición, éste empezó a utilizarse, sólo como objeto decorativo en los platos. Su color, sin duda, aportaba mucha vida a la composición de cada menú. Con el correr del tiempo, algunos arriesgados empezaron a involucrarlo en sus platos y descubrieron su delicioso sabor, y entonces empezaron a difundir estas percepciones.

Entonces, al pan se le empezó a poner tomate, y algunas hierbas aromatizantes. Esta era para entonces la pizza. El queso todavía no aparecía en este menú. ¿Cómo llegó a componer este plato? Pues bien, resulta que su introducción se produjo en el año de 1889 en la ciudad de Nápoles, allí la reina Margarita de Saboya había oído hablar de una comida que en su pueblo estaba generando sensación, entonces, pese a las advertencias que esta no era una comida para la realeza, ella no aguantó su curiosidad y entonces envió a su panadero de confianza la orden de que le preparara una pizza.

Él, pensando en que esta no podía ser una pizza como las que vendía para el resto del pueblo, quiso decorarla con los colores de Italia y entonces puso el rojo del tomate, el verde de la albahaca y el blanco del queso mozzarella. Decidió llamar a su receta la: Pizza Margarita. Tal vez nunca imaginó que con su plato se estaba dando inicio a una de las comidas más famosas y populares, no sólo de Italia sino de todo el mundo.

Y… ¿Cómo y cuándo se inventó la maravillosa fórmula contra el mal olor humano?




Seguramente alguna vez te habrás preguntado ¿qué hacían los hombres de la antigüedad para evitar el mal olor que se producía en su cuerpo y con más intensidad en las axilas?
 

Pues bien, yo también me he hecho esa pregunta y es precisamente partiendo de ella que se me ocurrió investigar sobre la historia del desodorante y sobre ¿cómo lograron los hombres y mujeres de la antigüedad pelear con este pequeño problemita?

Pues bien, mucho antes de que fuera inventado el desodorante, tal y como lo conocemos hoy, los hombres del Imperio Romano ya se las habían ingeniado para que todo aquel olor que saliera de ellos siempre, en lo posible, fuera agradable.

Primero, antes que nada, se bañaban muy bien, eliminando de su cuerpo cualquier rastro de sudor. Una vez estaban limpios y frescos, ellos se ponían unas almohadillas aromatizadas en las axilas. De esta manera, a la vez que canalizaban el sudor, evitaban que se desprendieran malos olores.

Además de estas rutinas de limpieza, los egipcios recomendaban un baño aromático, y tras él, se aplicaban además de las almohadillas ya mencionadas, de aceites perfumados, no sólo en las axilas sino por todo el cuerpo para además de evitar los malos olores, desprender olores agradables.

Los egipcios, pioneros en esta tarea de eliminar los malos olores, elaboraban productos especiales a base de limón y canela, puesto que estos dos aromas no mutaban hasta oler mal al ponerse en contacto con el clima semitropical.

Después de varios años de experimentación, los egipcios también descubrieron que los vellos  evitaban que el olor de sus axilas fuese mucho más ácido, y por tanto, más desagradable. 

Fue varios siglos después, justo a finales del siglo XIX cuando surgió el desodorante  como producto de higiene personal gracias a una mezcla de sulfato de potasio con aluminio.

Después de la II Guerra Mundial su uso se generalizó  prácticamente en todos los países occidentales. El primer producto  lanzado al mercado para atajar la humedad de las axilas y así mismo el mal olor, fue el MUM, presentado en el año 1888.  Ésta fórmula empleaba ZINC en una base cremosa. Tal fue el éxito de este desodorante que los investigadores y los comerciantes se convencieron que este producto tenía un gran mercado.

Hoy por hoy no se ha logrado evidenciar cuál es el efecto que el ZINC tiene sobre el mal olor, de lo único que se tiene noticia es de su buen efecto.

En 1902 apareció Everdry, seguido por el desodorante Hush, estos fueron los primeros antitranspirantes  que utilizaron otros compuestos secantes, como el cloruro de aluminio. Este compuesto hoy por hoy es uno de los más utilizados en la industria de los desodorantes en todo el mundo.

Pese a que el éxito de este producto fue rotundo, en principio, causaba cierta pena la compra de un desodorante. ¿Por qué? Pues bien, la explicación es clara. Quien compraba un desodorante daba indicios de que tenía malos olores en su cuerpo. Incluso, hay quienes comparan la compra de un desodorante en la antigüedad con la compra de medicamentos para combatir las enfermedades de transmisión sexual en la actualidad.

El tiempo pasó y la población de todo el mundo se fue acostumbrando al uso de este producto.  El primer antitranspirante anunció abiertamente  su nombre en una campaña realizada a través de revistas en el año de 1914, éste llevaba el nombre de Odorno y se presentaba como un remedio a los problemas de sudoración excesiva  para poder ser mujeres limpias y refinadas.

Esto es un dato curioso. Por muchos años los desodorantes fueron producidos y publicitados para el uso de mujeres quienes lo utilizaban tanto como su propio jabón. Tiempo después los hombres empezaron a expresar su interés en usar este tipo de productos  y el mercado entonces volcó su interés en producir desodorantes para ambos sexos, para diferentes tipos de piel y para todos los climas.

Hoy hay tantas presentaciones de desodoreantes como necesidades se tienen. E incluso, hay algunos que se promocionan justificando que en ellos está el secreto de la seducción… ¿Verdad o mentira? No lo sé, pero lo que sí sé es que este mercado cada vez va a crecer más  y a adaptarse a las necesidades del mundo.

Espero que esta historia te hubiese llenado las expectativas. Quedo a la espera de tus dudas y de que me cuentes cuáles inventos te llamaría la atención conocer.

Los fósforos: Mucho más que un chispazo



El encendido de un fósforo y su vida útil pareciera desagradecido frente a la gran historia que lo precede. Desde entonces cientos de años de investigación, de pruebas, de fracasos, y de grandes éxitos nacen y mueren cada día al frotar la cabeza de un cerillo contra cualquier superficie áspera y rugosa.

Hay quienes lo utilizan para encender el fogón, el cigarrillo, una vela,  una hoguera y la chimenea, y quienes apelando a la creatividad han aprendido a usarlo para alejar del baño los malos olores… aunque, sinceramente, no sabe a ciencia cierta cuándo empezó a usarse este invento de esta manera.

Después de que en la historia se inventó el fuego, los fósforos llegaron para poner fin a los problemas de su creación.  Parece que no era fácil para los ciudadanos de entonces acceder al fuego frotando dos palos o piedras insistentemente, hasta que la llama saltara a la vista.

Los primeros antecedentes que se tienen de este invento se remontan a Egipto, en el año 3500 A.de.C. Éstos eran palitos de madera  de pino impregnados  de azufre que se encendían al contacto con una chispa.

Posteriormente, y haciendo parte de este primer grupo de creaciones, algunos de los primeros cerillos inventados fueron construidos a parir del azufre.  Éstos  surgieron al sumergir franjas delgadas de madera en azufre fundido, que ardía al aplicarle una chispa producida por una pierda y acero.

Y del azufre se pasó al fósforo. En muchos países y por muchos años se le ha denominado a este invento cerilla. Sin embargo, en varias partes del mundo también es conocido como fósforo. Pero, ¿por qué esta denominación? Esto se da porque a lo largo de la historia de este invento, su principal protagonista ha sido este elemento químico.

Pese a los intentos iniciales conocidos en la actualidad, la primera patente del fósforo que se tiene fue elaorada en 1669, a cargo de Henning Bradt, un alquimista de Hamburgo, una ciudad situada al norte de Alemania, que aisló el elemento químico del fósforo de la naturaleza.  Fue exactamente en el año de 1680 cuando a este hombre  se le ocurrió revestir de fósforo un pedazo pequeño de papel y poner azufre a la punta de una astilla de madera, que al ser frotada con una superficie rugosa se encendió.

En todo este proceso Bradt cometió un gran error. A este científico nunca se le ocurrió publicar su su descubrimiento y por eso fue a partir de múltiples décadas de investigación que se pudo comprobar que fue este hombre quien a partir de la orina humana resultó elaborando este maravilloso invento.

¿Y cómo crear un fósforo a partir de orina? En busca de la producción del fuego, Brandt decidió recolectar un poco de orina. A ésta la dejó reposar durante dos semanas. Luego la calentó hasta  el punto de ebullición y entonces quitó el agua que existía en ella hasta reducirla a una pasta sólida.

Luego mezcló un poco de este sólido con arena, calentó la combinación fuertemente y recogió el vapor que salió de allí. Cuando este vapor se enfrió, se convirtió en un sólido entre blanco y azulado,  y que además contaba con la propiedad de brillar en la oscuridad.

En 1812 fue inventada la cerilla química que se fabrica con una cubierta de azufre, y provista de una mezcla de clorato de potasio y azúcar. Ésta ardía al entrar en contacto con el ácido sulfúrico.

En 1826, John Walker, farmacéutico que trabajaba en un nuevo explosivo, al remover el compuesto, una mezcla de sulfuro de antimonio, clorato de potasio, goma y almidón, en el que trabajaba con un palo, parte del compuesto se secó en la punta y trató de eliminarlo frotando el palo contra el suelo, entonces, se obtuvo el fuego.

Entonces John fabricó varias cerillas  de unos  siete centímetros de longitud para enseñárselas a sus amigos. Pero, ocurrió un gran error, nunca patentó su invento, y entonces, en una de sus demostraciones en Londres, Samuel Jones, quedó impresionado con las cerrillas de John y presintiendo su potencial decidió montar su negocio con ellas, entonces, creó cerillas Lucifer. El negocio empezó a crecer de manera desproporcional.

Pero, entonces el problema fue que los fósforos y su combustión resultaron ser mucho más perjudiciales para la salud que el mismo cigarrillo y además de eso, el olor que se producía al hacer combustión era terrible.

Tiempo después, Charles Sauria, químico francés, eliminó el problema del olor de las cerillas, pero no el de su veneno. Obreros de las fábricas de fósforos presentaban necrosis en algunos de los huesos de sus cuerpos

La cerilla no venenosa no se creó  hasta ale 28 de enero de 1911, cuando la Diamond Match Company sustituyó el fósforo  por sesquiluro de fósforo, inofensivo y cedió la patente a las empresas rivales para que desaparecieran al fin la cerilla venenosa.

Tras dejar atrás el siglo XVIII, las personas retomaron la idea de utilizar palillos e madera impregnados de azufre para encender fuego; sólo que descubrieron que al mezclarlo con otros químicos mejoraba su combustión. Para 1827, Jhon Walker creó los primeros  cerillos que ardían sólo por efecto de la fricción, pues se dio cuenta de que si impregnaba un extremo con una mezcla química y lo dejaba secar, hacía fuego con tan solo frotar su punta.

Pero esto ocasionó un gran desastre. Estos cerillos, por sus compuestos, eran explosivos y sumamente flamables y en más de una ocasión su cabeza se fragmentó al ser encendida provocando algunos incendios en las habitaciones donde se utilizaron; por el riesgo que implicaba su manejo y por tal motivo fueron prohibidos en Francia y Alemania.

En 1830, el francés Charles Sauria creó toro tipo de cerillos inodoros. En su elaboración se incorporó el fósforo blanco. Sin embargo, el fósforo blanco es venenoso y muchas personas se intoxicaron con este.

A partir de esto y en el año En 1844 Johan Eduard Landstrom patentó los cerillos de seguridad. Para su creación utilizó fósforo rojo, que no es tóxico ni se enciende fácilmente. Los componentes para hacer surgir la llama estaban separados, algunos en la cabeza del palillo, y otros en una superficie especial para friccionarlo.

A partir de entonces no han sufrido modificaciones significativas. Hoy por hoy los fósforos están diseñados   de forma que la cabeza sólo arde al rasparla contra la superficie que posee la caja. Esta gran historia representa mucho más que una pequeña varilla de madera.

La historia de un invento explosivo

En esta época de diciembre resulta muy oportuno que hablemos de un invento un tanto peligroso y del que no debes hacer uso durante estos días ni en ninguna época del año. Vamos hablar entonces de la pólvora.
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Éste es un polvo explosivo utilizado para la balística y para elaborar ciertos artefactos explosivos, que tiene como componentes un 75 % de nitrato potásico, un 15 % de carbón y un 10 % de azufre.

Entonces… empecemos con esta fabulosa historia… antes que nada remontémonos cientos de años atrás, en el oriente del globo terráqueo… allá, en esa esquina del planeta un alquimista por error descubrió la que de ahí en adelante no sólo sería la causante de cientos de quemaduras, y de múltiples guerras, sino también la base de las hermosas luces que se alzan en el cielo en cada navidad: los fuegos pirotécnicos.

Cuentan las historias que el alquimista que hizo este hallazgo era de origen chino y lo obtuvo como el fruto de investigaciones que estaban encaminadas a encontrar el elíxir que proporcionara la eterna juventud, y entonces podríamos decir que todo esto fue un accidente.

Sin embargo, él no se inventó la pólvora así como la conocemos hoy. La primera en descubrirse fue la pólvora negra. Es decir, aquella que además de grandes llamaradas producía grandes columnas de humo.

Pero bueno, ¿en qué lugar del mundo tuvo origen este maravilloso invento? Resulta que se le adjudica a los chinos este descubrimiento, pues fueron ellos quienes primero desarrollaron los fuegos artificiales y las primeras armas e en siglo IX.

Muchas de estas primeras mezclas de pólvora china generaron sustancias tóxicas tales como el mercurio y el arsénico combinados, pudiendo ser considerados como una forma primitiva de guerra química.

Después de haber obtenido este explosivo, un siglo después se empezó a utilizar la pólvora con fines militares en forma de cohetes y bombas explosivas lanzadas desde catapultas.

Otras verdades

Pero, no todos los historiadores coinciden en afirmar que fueron los chinos los creadores de este producto explosivo.


Hay quienes también atribuyen esta creación a los árabes, ya que los manuscritos que se han encontrado en sus países sobre la creación de la pólvora presentan fechas mucho más antiguas que los mismos chinos. Además de esto, se piensa además que fueron los árabes los primeros en percatarse de la importancia del nitrato de potasio en la potencia o efectividad de la pólvora en el uso militar.




Y, no solo existen estos dos autores. Además, la invención de la pólvora se atribuye también históricamente a un franciscano inglés conocido como Roger Bacon. Pues, él a mediados del siglo XIII se comenta en su obra- De Secretis Operatibus Artist Et Nature Et Nutillae Magice) o más conocido como de las obras secretas del arte y la naturaleza y de las cosas mágicas. En ella las experiencias que tuvo con la pólvora despertaron los recelos dentro del estamento eclesiástico, hasta el punto que, gracias a la demostración científica de los humanos y explosiones, lo escapó de ser quemado en la hoguera por ser un brujo.
La otra vuelta al mundo: Condes Inventores *


Por Juan Felipe Restrepo D.

¿Sabías que un conde es un título nobiliario?

Siglos atrás, lo reyes nombraban condes y condesas a ciertas personas de acuerdo a sus posesiones y tierras.

Aquel que no nacía conde de cuna, podía comprar el título, y como te imaginarás costaba muchísimo. Hubo condes que, además de gastar su dinero en bailes y comidas, inventaron algunas cosas, a veces por accidente y otras por ingenio.

Veamos algunos:
Conde John Montague, inventor del sándwich.

El sándwich así como el resto de las comidas, tuvo un inventor. Se trata del cuarto conde de Sandwich, que vivió en el siglo XVIII en Inglaterra. Este aristócrata jugaba horas y horas a los naipes apostando su fortuna y por eso nunca tenía tiempo para comer. Así que un día, para no tener que detener una excelente partida, le ordenó a los cocineros que le trajeran un filete con sal metido entre dos panes tostados.

Desde entonces, aquel práctico y rápido alimento se popularizó en el mundo.
Conde Mede de Sivrac, inventor de la bicicleta.

La bicicleta es uno de los inventos más divertidos de la humanidad. Su origen se remonta a China, India y Egipto. Incluso Leonardo Da Vinci, genio del Renacimiento, diseñó su propia versión. Pero el prototipo más cercano a la bicicleta actual viene del conde francés Mede de Sivrac, en 1790. Era un bastidor de madera con dos ruedas al que llamó “caballo con ruedas” y que se impulsaba con los pies. Con el pasar de los años se introdujeron algunos cambios: un manubrio, sillín de madera, ruedas firmes y de goma, pedales y palanca de conducción. Aún en nuestros días la bicicleta se sigue perfeccionando. ¡La imaginación no descansa!

Conde César Pérez de Guzmán, inventor de la bocina.

Patentó en España, a inicios del siglo XX, la primera bocina eléctrica para carros. Ya podrán imaginarse el revuelo que ocasionó tan particular y estruendoso invento.
Conde Alessandro  Volta, inventor de la batería. Fue un físico italiano del siglo XIX que inventó la pila electrónica. Fue el mismo Napoleón Bonaparte quien lo nombró conde por su magnífico invento. ¡Este sí que se puso las pilas!
Conde Ferdinand  von Zeppelin, inventor alemán del zeppelín. Se trata de un gran globo lleno de aire que es impulsado por un motor con hélices, también llamado dirigible. El primer vuelo se llevó a cabo el 2 de julio de 1900 y transportó a cinco personas, alcanzando una altura de 396 m. y recorriendo una distancia de 6 km. en 17 minutos. ¡Qué iba a imaginar el conde Ferdinand que hoy se puede volar con tan solo comprar un tiquete!

Imagina una  breve historia de El Conde letras y envíala con tus datos personales a: condeletrasr@gmail.com.
Las mejores creaciones serán publicadas en la revista.
 
Este texto es por cortesía de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra y hace parte de la revista El Conde Letras. Número 1. Junio- Agosto de 2008.
Y… ¿quién fue el primero que se puso zapatos?

¿Alguna vez te ha inquietado la idea de saber quién fue el primero que pensó en ponerse zapatos? Aprendamos juntos cómo nació esta convencional e indispensable prenda de vestir.

Te has imaginado que alguna vez, hace muchos, muchos años, a nadie se le ocurría calzarse para salir a la calle. Pues aunque no lo puedas creer, esto sucedió así.

Fue solo hasta el año 10.000 a.c. cuando a algunos grupos de seres humanos se les ocurrió revestir sus pies con cueros  y pieles resistentes, para evitar maltratarse y para protegerse del frío.  

Podríamos decir entonces que fue desde los inicios de la humanidad cuando el hombre tuvo la necesidad de  proteger su cuerpo y sus pies.  En la actualidad, en la producción masiva de calzado, se utiliza  el caucho en lugar de cuero, piel o gamuza, aunque también se utiliza el corcho, materiales plásticos y otros.

Poco a poco, y después de que a los primeros grupos humanos se les ocurrió cubrirse con pieles, estas prendas fueron mejor pensadas y fue por eso que empezaron a evolucionar, para brindar cada vez más y mejor comodidad a quien las usara.

Así, según el gusto y las necesidades de cada usuario el estilo de estas prendas empezó a cambiar.  En Mesopotamia, por ejemplo,  eran comunes los zapatos de cuero crudo, amarrado a los pies por tiras el mismo material. Estos eran símbolos de una alta posición social.

Los griegos, un poco más atrevidos, llegaron a alcanzar modelos que contaban con un zapato especial para cada uno de los pies.

Tiempo después, en las tierras áridas y cálidas surgió la idea de zapatos descubiertos que les permitieran a los habitantes de estas regiones desplazarse con facilidad y comodidad por estos terrenos. Fue entonces cucando surgieron las primeras sandalias en cuero y adorno con oro fueron halladas  en los vestigios del faraón tutancamón.

Intentando dar respuesta a la comodidad de los usuarios, que cada vez era más exigente,  aparecieron las babuchas, también conocidas como pantuflas. Estas no fueron más que los incipientes zapatos, adaptados por los Moros en el siglo XII, para que además de dar comodidad pudieran ser una potente herramienta contra el frío.  

Pero, además de la comodidad surgió la necesidad de aportar otros beneficios como la buena apariencia. Fue entonces cuando surgió el tacón apareció a finales del siglo XVI y empezó a mutar el zapato y adquirir desde entonces formas novedosas e inesperadas.

Un toque personal

Una de las características que ha venido variando a lo largo del tiempo con esta prenda de vestir ha sido el material con el que se ha confeccionado. Por ejemplo, en sus inicios, las sandalias egipcias eran de paja, de papiro o de fibra de palmera; mientras que en Mesopotamia  los zapatos eran de cuero crudo amarrados a los tobillos. Además también eran usados materiales de diferentes tipos, como sedas, bordados etc.

¿Ves que la idea de inventar sólo es cuestión de creatividad? ¿Está bien que el zapato ya fue inventado… pero cuántas variaciones podrían surgir a partir de esta idea? ¡Anímate a crear!

 

 

El yogur... un delicioso invento
El Yogur es un producto lácteo que se obtiene mediante la fermentación de las bacterias de la leche. ¿Cómo así?
Sencillo. Resulta que la fermentación del azúcar de la leche conocido como la lactosa, en ácido láctico es lo que hace que el yogur sea como especito.
Cuando ya se ha fermentado, este yogur está listo para tomar. Sin embargo, hay quienes prefieren agregarle a esta mezcla un poco de sabor. ¿Cómo? Hay quienes le agregan al kumis frutas, vainilla o chocolate.
 
Y... ¿a quién se le ocurrió?

Existen pruebas de la elaboración de este producto desde hace por lo menos 4.500 años. Se dice que los primeros yogures fueron  problablemente productos de la fermentación espontánea.
¿Cómo así? Resulta que no se cree que alguien por voluntad propia hubiese decidido inventarse el yogur. 
Hay quienes dicen que los orígenes del yogur se remontan a Turquía. Según cuentan los historiadores, resulta que allí los pueblos nómada transportaban la leche fresca en sacos generalmente de piel de cabra.
El calor que esta leche tenía que soportar durante los viajes y el contacto al que el líquido era sometido con la piel de cabra, propiciaba la multiplicaciónd e las bacterias ácidads que fermentaban la leche. Así, cuando las tribus nómdas decidían saciar su sed con la leche que habían transportado, lo que ingerían era una deliciosa masa sólida y coagulada. Esto es lo que hoy conocemos como yogur.
Poco a poco el proceso de fermentación se hizo cada vez más rápido. ¿Por qué?
Resulta que los residuos fermentados que quedaban en las bolsas de piel de cabra ayudaban cada vez que en ellas se vertía leche a fermentar el líquido de manera más rápida.

Su fama se extendió
 
El yogur fue por muchos años la comida propia de la India, Asia central, sudeste asiático, europa central y del este. Hacia el año 1900, cuando el biólogo ruso LLya Llyich expuso su teoría de que el consumo masivo de yogur era el responsable de la alta expectativa de vida de los campesinos de la región, que el consumo de este empezó a expandirse por todo el occidente.

También dicen que la distribución del yogur se debe a la continua migración de las tribus búlgaras por múltiples territorios.

 Su uso en la cocina no es una novedad. Los primeros libros árabes de cocina  describen su preparación y utilización en diversos platos. Por ejemplo, en el libro las mil y una noches el yogur es mencionado en múltiples ocasiones cuando se habla de los platos más importantes.
 
Su fabricación
 
Hoy por hoy el yogur se fabrica con cualquier tipo de leche. Es decir, para su elaboración se usan tanto la leche entera, la semidescremada como la descremada y su procedencia es tan diversa como lugares de producción de este lácteo existen.
 
Por ejemplo, en América y gran parte de Europa esta bebida se elabora  a partir de la leche de vaca, pero en Turquía y el sudeste europeo se prefiere la leche de cabra y oveja. Ya en Egipto y en la India se utiliza de manera habitual la leche de cabra o de búfalo.
 
Después de conocer esta maravillosa historia... ¿No se te antoja un delicioso yogur?
Y... ¿Cuándo nació el lápiz labial?

El lápiz labial

 

¿Alguna vez te has preguntado cómo nació el lápiz labial? Yo también me hice esa pregunta y algo averigüé sobre sus orígenes. Esta es la historia:

Este producto que usualmente viene en barritas de colores y que las mujeres suelen utilizar para embellecer, agrandar y hacer relucir sus labios no es un invento reciente… hace miles de años los seres humanos empezaron a usarlo.

Se sabe que este producto nació hace miles de años. Sin embargo, los primeros registros de su importancia y utilización surgieron alrededor del año 5000 a.c.  en Babilonia. En ese entonces algunas joyas semipreciosas fueron machacadas y aplicadas en los labios y de vez en cuando alrededor de los ojos.

Tiempo después, se utilizó el rojo púrpura extraído de una sustancia conocida como fucus alguín y un poco de bromo para hacer labial. Pero, al cabo de algún tiempo , se reportaron graves enfermedades por la utilización de estas sustancias.

Después de tantos años, este novedoso producto cosmético es elaborado con pigmentos, aceites, ceras y emolientes que dan color y textura a los labios. E incluso, en algunas ocasiones se utilizan sustancias que humectan y embellecen la piel que recubre los labios.

Y... ¿Cómo se empezó a utilizar?

Hace miles de años, a las mujeres egipcias las enterraban con dos barras de labial de colores diferentes, para que según los sumos sacerdotes,   “las mujeres difuntas pudieran en la otra vida mantenerse bellas y cambiar el color de sus labios cada que así lo sintieran necesario”.

Y si así se pensaba en la otra vida, mientras estaban vivos los egipcios no paraban de utilizar todo tipo de ungüentos,  cremas y colores para embellecer su cuerpo.

 En ese entonces el dorado  era el color favorito para adornar los ojos, la piel y los labios. Pero, no era una posibilidad  disfrutada por todo el pueblo. Ésta estaba reservada a los faraones y grandes miembros del gobierno, para demostrar así  su supremacía ante el mundo.

Pero no sólo se hizo labial con las joyas. Cleopatra, por ejemplo, se aplicaba pintura labial con una base de hormigas y escarabajos de color carmín. Con su mezcla se obtenía un color  fuerte.

En Grecia, por su parte, el maquillaje de los labios era una costumbre reservada únicamente para las prostitutas. Ellas lucían este tipo de adornos en su cuerpo en las fiestas mundanas a las que asistían los grandes representantes de las sociedades.

Por todo el mundo...

Desde 1660 hasta 1780 los franceses y los ingleses se enamoraron del uso del maquillaje incluso para los hombres. En ese entonces se creía que todo miembro respetable de la sociedad era digno de ser reconocido por el uso de esta sustancia sobre sus labios.

Esta moda fue dictada por la emperatriz María Antonieta, quien con sus labios abultados y rojos impuso la moda de los colores fuertes  y brillantes.

Pese a su fama, esta moda no fue continua. Durante algunas décadas, esta práctica fue suspendida. En este momento de la historia el lápiz labial fue reservado únicamente para el teatro, pues entonces los jefes religiosos y políticos lo consideraban mundano y corruptor del alma.

Tiempo después, en el siglo XX, el labial recobró su apogeo. Fue entonces cuando surgieron los primeros lápices con tubo  graduador.

Desde entonces pasaron algunos años, hasta que llegó quien enamoraría de una vez y para siempre al mundo entero de esta herramienta. Sus labios carnosos, rojos, brillantes le dieron la vuelta al mundo posicionando entonces a Marylin Monroe  y a sus labios como inolvidables.

Hasta nuestros días

Colorín colorado... por hoy esta historia ha acabado. Pero...

Pero eso no implica que el labial vaya a dejar de transformarse. ¿Te imaginas cómo se usará esta herramienta del maquillaje dentro de unos años? ¿Será que el labial también será digital?

Sin duda su forma de preparación y elaboración se modificará. Pero, todo será paulatino y no nos daremos ni cuenta de cómo y cuándo sucedió toda esta transformación.

Seguramente, así como esta herramienta pasó de los egipcios a Marylin Monroe y de Cleopatra hasta  nosotros, los hijos de nuestros hijos también la utilizarán.

¡Anímate a imaginar!

Esta es una historia escrita a lápiz


Una historia escrita a mano

¿Cuántas veces hemos escrito a lápiz una carta, una razón o una fórmula matemática? ¿Alguna vez te ha inquietado saber de dónde salió ese famoso lápiz que en tantos momentos te ha acompañado?

Pues bien, ese lápiz con el que una y otra vez has escrito cosas importantes y no tan importantes,  surgió aproximadamente 247 años. Fue entonces, cuando alguien encontró la solución al problema de que todo lo que se escribía con cualquier instrumento se borraba fácilmente.

Las señales en la arena eran fácilmente diluidas por las olas, las palabras en la tierra se cubrían con las ramas y el viento se encargaba de borrar todas aquellas señales que se escribían sobre cualquier otro material.

¿Pero entonces cómo se las ingeniaron nuestros ancestros para escribir sus historias y pasar los mensajes de generación en generación? Pues bien, cuando no existían los lápices se utilizaban diversos sistemas para escribir. Los sumerios tuvieron la idea de utilizar los juncos a manera de lápiz. Ellos afilaban las puntas de estas ramas para poder escribir sobre las tablas de arcilla que luego cocían.

Lo romanos por su parte, usaban una barra de plomo con punta afilada para escribir sobre tablas de cera. Algunos de ellos tenían la parte de atrás redondeada para alisar de nuevo la cera y borrar lo que habían escrito. ¡Sin pensarlo habían dado los primeros pasos en el lápiz con borrador que hoy por hoy conocemos!

Pero todas estas herramientas empezaron a desaparecer en el año de 1546, cuando después de una gran tormenta quedaron al descubierto algunas rocas de grafito, un material anteriormente desconocido. Este mineral se descubrió en Cumberland (Inglaterra), un lugar que queda cerquita a la frontera con Escocia.

Después de mucho investigar este material y de intentar por varios métodos de probar sus propiedades, a alguien se le ocurrió escribir con él y el resultado fue exitoso. Aunque a decir verdad era una herramienta demasiado complicada pues quien la utilizaba quedaba con las manos totalmente negras.

Este obstáculo no impidió que muchos empezaran a utilizar el grafito como su herramienta predilecta de escritura. Pero, buscando el beneficio de quienes lo utilizaban, tiempo después a alguien se le ocurrió que esta barra de grafito había que recubrirla con algo, y fue ahí donde nació el famoso lápiz.

Pero entonces apareció otro inconveniente. Resulta que el grafito por si solo era demasiado blando para la escritura y entonces su huella era muy cremosa. Fue entonces cuando al ingeniero francés Nicolas-Jacques Conté se le ocurrió la idea de mezclar el grafito con polvo de arcilla y entonces moldeó esta mezcla en barras y las metió a un horno.  Variando la proporción de grafito y arcilla -un proceso aún en uso-, logró obtener minas con diferentes tonos de negro.

Después de varios años de perfeccionamiento la tarea de elaborar lápices se convirtió en un gran negocio. John Eberhard construyó la primera fábrica de lápices a gran escala, en Estados Unidos, y desde entonces las empresas dedicadas a esta tarea empezaron a aparecer por todas partes. Se encontró grafito en diversos lugares -entre ellos Siberia, Alemania y lo que hoy se conoce como la República Checa-, y se abrieron varias fábricas en Alemania y después en Estados Unidos.

 

¿Quién dijo que ya todo está inventado?
Por:
Sarita Palacio

¿Alguna vez te ha interesado saber a quién se le ocurrió inventarse el lápiz , el borrador, los tacones, el morral y hasta el teléfono? Si es así, tú y yo coincidimos en la misma inquietud, fue por eso que en este blog me dedicaré a investigar y contar las historias de aquellos inventos que han cambiado de una u otra forma nuestra vida cotidiana.
Si quieres encontrar en este blog una historia en especial, bienvenida sea la propuesta...este es el blog de todos los que somos curiosos, queremos saber cómo se inventaron las cosas y estamos seguros de que no todo está inventado.
¡Bienvenido!
 




La de la foto soy yo. Sarita Palacio Garcés y me puedes contactar en el correo electrónico sarita.palacio@medellindigital.gov.co

Ahora me despido como los scout: ¡Siempre lista para servir!

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