
Los títeres encarnan aquellos personajes que nos han divertido desde pequeños, y aunque sabemos que son figuras sin vida no tenemos inconveniente en reírnos con sus bromas y contestar a sus preguntas. Ellos nacieron hace miles de años, cuando el hombre primitivo descubrió que su sombra podía reflejarse. Por eso se dice que los títeres son una extensión de nuestro cuerpo: una metáfora del hombre.
Por: Catalina Morales.
Este experimento fue donado por la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra y hace parte de la revista literaria El Conde Letras No. 1 Junio-Agosto de 2008.
 |
Para ello necesitarás:
- 1 Una bolsa de papel café
- Revistas o periódicos en desuso
- Cartulina negra y rosada
- Papel globo rojo y blanco
- Marcador negro
- Lana negra
- Tijeras
- Pegante
|
Paso a paso:
1. Dibuja la cara del Conde Letras sobre el fondo exterior de la bolsa de papel.
2. Recorta una tira de 3 ó 4 cm. de papel globo blanco y haz pequeños pliegues en forma de acordeón. Fíjate que esté exacto para el cuello de tu títere.
3. Dibuja la corona sobre el papel rojo teniendo en cuenta las medidas de tu títere. Recórtala y pégala en su cabeza, no sin antes adornar sus puntas con pequeñas bolas blancas de papel.
4. Utiliza un pedazo de papel rojo para la capa. Puedes cortarla a tu antojo, larga o corta.
5. Utiliza tiras de lana para hacer el pelo del Conde Letras y dos pedazos de papel negro para los brazos.
6. Recorta letras de revistas y periódicos para adornar el cuerpo.
¡Ya está, puedes jugar con tu Conde Letras!