Internet desarrolla el cerebro de los mayores de 55 años
Así lo comprueba un estudio de la Universidad de California tras un experimento que escaneaba el cerebro de personas entre los 55 y 77 años al realizar búsquedas en Internet. En Medellín.edu.co le contamos de qué se trata este descubrimiento.
Pero, ¿cómo saber si el funcionamiento que tenía el cerebro al realizar las búsquedas en Internet no era el mismo que se producía al realizar una lectura o elaborar un procedimiento matemático? Pues bien, para corroborar esto, los investigadores invitaron a 24 voluntarios a leer, y escanearon el funcionamiento de su cerebro durante la actividad; lo mismo sucedió con las operaciones matemáticas. Al final, los tres resultados del funcionamiento cerebral fueron comparados.
Para sorpresa de los investigadores sus sospechas eran ciertas. Los internautas mayores de 55 años, al ponerse en contacto con la web y realizar búsquedas en ella, activan los principales centros del cerebro que controlan la toma de decisiones y el razonamiento complejo. Centros que antes no tenían un alto desarrollo en ellos pues, no habían sometido a su intelecto a tal actividad de raciocinio.
Canas e Internet: qué buena combinación
La búsqueda en Internet requiere, además de introducir una serie de conceptos o ideas en un buscador para que arroje resultados efectivos, saber plantear bien las inquietudes, necesidades temáticas y las incógnitas que se tienen respecto a un tema.
Según el neurólogo Gary Small, principal investigador del proyecto, “no es sólo la tarea de introducir una palabra en el buscador. Es el hecho de buscar cuál es específicamente el concepto idóneo, cuál es la pregunta que se debe introducir, y, después, saber discernir ente cuál de los resultados es el que responde a la pregunta específica”. Y afirma que la suma de estas labores investigativas da como resultado el desarrollo de ciertas zonas del cerebro, antes poco desarrolladas.
Después de comparar los resultados del escaneo, todos mostraron una actividad cerebral significativa durante la tarea de lectura, demostrando un gran funcionamiento del cerebro y del uso de las funciones que controlan el lenguaje, la lectura, la memoria y las actividades visuales que están ubicadas en las áreas temporal, parietal, occipital y otras regiones del cerebro.
Los escáneres realizados durante las búsquedas en la red demostraron una gran actividad en las áreas frontal, temporal y angulada del cerebro. Éstas son las encargadas de controlar la toma de decisiones y el razonamiento complejo. Funciones específicas, que para el grupo de adultos de esta generación y las anteriores, habían sido difíciles de evidenciar y desarrollar mediante otras actividades.
Según lo explicó Gary Small, “los resultados del estudio son alentadores. Las tecnologías informatizadas podrían tener efectos psicológicos y posibles beneficios para la mediana edad y los mayores. La búsqueda en Internet supone una complicada actividad cerebral, que podría ayudar a ejercitar y mejorar el funcionamiento cerebral”.
Pero no sólo se descubrió que las búsquedas en Internet desarrollaban estas áreas del cerebro. Además, los investigadores descubrieron que durante las búsquedas en Internet los voluntarios con experiencia anterior registraron un aumento dos veces mayor en la actua
ción cerebral cuando se comparaba con aquellos con poca experiencia navegando en la red.
Tal ha sido el impacto de esta investigación, que los asistentes a la Reunión Mundial Anual de Neurociencia, llevada a cabo entre el 17 y el 21 de octubre, concluyeron al final de la exposición que “los resultados de este trabajo ofrecen la esperanza de que las tecnologías informáticas diseñadas para mejorar las habilidades cognitivas y la función cerebral que tengan efectos fisiológicos y reporten beneficios a las personas mayores y de mediana edad”.
Este estudio fue publicado en la revista American Journal of Geriatric psychiatry. Hasta el momento varios laboratorios de neurociencia en el mundo se esmeran por demostrar esta teoría y por tratar de encontrar en ella la solución a cientos de enfermedades de retardo de funciones cerebrales.