La sociedad necesita personas inteligentes

A diferencia de otros modelos pedagógicos, pone por encima del diseño de grandes intelectos, la formación de grandes personas, proponiendo que si así se trabaja, al final se obtendrán tan buenos seres humanos como grandes genios. En Medellín.edu.co le contamos de qué se trata:

La pedagogía conceptual tiene un fin claro: formar personas buenas.  ¿Cómo así?  Lo que pretende este modelo pedagógico es que los niños aprehendan costumbres bondadosas, cariñosas, amables, alegres, solidarias y profundas, que al final de su formación académica le permitan a la sociedad identificar en él un gran ser humano, un líder y un modelo a seguir.

La estrategia  en la cual se apoya es a través de la formación del individuo en su concepción de ser social, es decir, que hace parte de una sociedad a la que le afecta de manera positiva o negativa su actuar. Con esta estrategia se logra formar individuos diestros para interactuar con otros, consigo mismos y con sus grupos.

Pero, esto no se hace de manera indistinta. Para cada estudiante el proceso es diferente. Es así como cada alumno accede al conocimiento según su tipo de pensamiento por el cual atraviesa y la edad mental en la que se encuentra. Es decir, no a todos los estudiantes se les inculcan las mismas costumbres así como no todos los estudiantes están en capacidad de acceder a los mismos conocimientos.

Este modelo nació como resultado de varios años de reflexión e investigación en la Fundación Alberto Merani para el desarrollo de la inteligencia, en los cuales se diseñó un modelo conceptual que busca formar  individuos capaces de crear conocimientos de tipo científico desde el papel de investigadores, a diferencia de lo que actualmente se está produciendo que son individuos memorizadores y replicadores de conceptos, muchas veces obsoletos.  Esto, debido a que según la pedagogía conceptual, la sociedad necesita personas inteligentes que sean capaces de fortalecer los instrumentos de conocimientos y las operaciones intelectuales.

Con esta estrategia se logra que se aprehendan los conceptos básicos de las ciencias y las relaciones entre ellos, pero mucho más que eso, que identifiquen  la utilidad que cada uno de estos conceptos tiene en la vida cotidiana.

 Pero la pedagogía conceptual va más allá de una propuesta de aprendizaje y un ideal de modelo formativo y de alumno formado. Además, esta propuesta está integrada por alternativas que ayudan a educar a las personas mediante la implementación de una nueva estrategia de diseño curricular conocida como el hexágono.

El Hexágono:

La pedagogía conceptual, a través del hexágono plantea un proceso que busca aprovechar al máximo los instrumentos del conocimiento y las operaciones intelectuales para formar personas éticas, creativas e inteligentes.

Este modelo, a diferencia de las pedagogías tradicionales, antes de pretender que se memorice el conocimiento,  presenta seis componentes con un orden determinado que buscan hacer eficaz el funcionamiento en sociedad de los conocimientos adquiridos.

Primero están los propósitos:

Estos son los fines educativos, los cuales deben permitir la integración de la asignatura a las áreas curriculares. Deben estar adecuados a los estudiantes, a las condiciones reales, a los recursos y al tiempo.

Segundo están las enseñanzas:

Éstas trabajan en torno a los instrumentos del conocimiento, (nociones, las proposiciones, los conceptos, las precategorías y las categorías), las aptitudes, (emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios) y las destrezas (operaciones intelectuales, operaciones sicolingüísticas y destrezas conductuales). En últimas la filosofía que en este paso se imprime es que se enseña para que aprendan y no para que memoricen, dejando de lado la información irrelevante).

En tercer lugar está la evaluación:

Ésta le da mayor peso al diseño curricular, ya que para cada propósito y para cada enseñanza, la evaluación precisa y delimita el nivel del logro, así como también precisa y pone en función los propósitos y enseñanzas planteados en una primera etapa.

En cuarto lugar están las secuencias:

Estas no son otra cosa diferente a la forma de organizar pedagógicamente las enseñanzas, facilitándole al alumno aprender y al profesor enseñar.

El quinto paso son las Didácticas:

Éstas hacen referencia a los procedimientos para enseñar una enseñanza determinada. E s decir,  a la estrategia idónea para transmitir a los estudiantes un conocimiento puntual.

Y para finalizar, están los recursos:

Según la pedagogía conceptual, un recurso didáctico idóneo se apoya en el lenguaje y representa las realidades materiales dado que el pensamiento siempre se relaciona  con el lenguaje y con la realidad.

Las herramientas de la mente

Pero, la pedagogía conceptual no sólo echa mano del hexágono a la hora de hablar de los procesos idóneos para aprender y enseñar. Además de este paso a paso que acabamos de nombrar, esta pedagogía reconoce la existencia y la utilidad de algo que ha denominado mentefactos, que en últimas no son otra cosa que los artefactos que tiene la mente para representar el conocimiento y para solucionar de la manera más fácil posible las problemáticas a las que se enfrenta.

Pero, para la pedagogía conceptual pueden existir tantos mentefactos como necesidades o aptitudes tenga el ser humano. Para el caso de la enseñanza, según el psicólogo argentino Alberto Merani existe el mentefacto conceptual. Pero… ¿qué es este y cuál es la estrategia idónea para utilizarlo?

Los mentefactos conceptuales son las herramientas gráficas que la mente utiliza para organizar los instrumentos del conocimiento. Podríamos decir entonces que son los diagramas o mapas mentales de los cuales el ser humano echa mano para aclarar sus ideas y darles un orden con sentido.

Pero, no tendría sentido el planteamiento de este instrumento de la mente si no fuera utilizado para beneficio del aprendizaje. Y esa es precisamente su razón de ser. Para la pedagogía Merani, son los mentefactos los instrumentos adecuados no sólo para que el estudiante acceda al conocimiento, sino las herramientas que son necesarias potenciar para que el estudiante se convierta en un productor de conocimiento al servicio de la comunidad.

A fondo...

En Medellín.edu.co hablamos con Yinna Higuera, asesora externa de la Fundación Merani y ex directora del área de formación continuada de la la misma fundación.  Estas fueron sus apreciaciones sobre algunas de las características fundamentales de esta pedagogía:

Medellín.edu.co: ¿Qué son y cuál es el sentido de los mentefactos?

Yinna Higuera: Los mentefactos son las herramientas que permiten aprender de manera más rápida y estructurada todo tipo de información;  ya que lo que hacen es que el estudiente cree estrtucturas mentales y no que sólo almacene datos.

Es decir, éstos son como un dibujo que se hace en la hoja y que tiene diferentes partes. Para ser más exactos, podemos imaginarnos un mentefacto tal y como un mapa conceptual o un cuadro sinóptico.

Medellín.edu.co: ¿Qué colegios de Medellín tienen esta misma metodología?

Yinna Higuera: El colegio Canadiense, los  Pinares y el Jesús María.

Medellín.edu.co: Y ¿qué tiene que ver la inteligencia emocional con los conceptos y el aprendizaje en general?

Yinna Higuera: La pedaogía conceptual tiene dos grandes etapas. La primera es la que habla claramente de todo lo conceptual. Esta se diseñó cuando empezó el Colegio Merani. En sus inicios, lo único que le importaba a sus fundadores era producir niños genios. 

Sin embargo, cuando se dieron cuenta de todos los problemas que tenían estos genios, Iguel de Zubiría, uno de los fundadores, empezó a investigar y a divulgar y promover que sí era importante la inteligencia intelectual pero que la emocional era vital para la vida del ser humano.

Una vez investigado y divulgado esto, él creó un programa que se llama ética y liderazgo con inteligencia emocional, que lo que busca es que los niños aprendan a manejar las emociones y sean seres humanos íntegros. Pero ésto, no sólo nació a partir de la iniciativa de Zubiría. Además, surgió a raíz de los cambios estructurales que se estaban produciendo en las familias de entonces  y de la responsabilidad que se le delegó a los colegios de la época de EDUCAR a los menores.

Desde entonces de dividió el programa en primaria: etapa en la cual se trabajan las emociones básicas ( miedo, tristeza, alegrai, efouria) y bachillerato: en el que se fortalece la relación con padres, la amigología, noviología, proyecto de vida  y trabajo en equipo. En estas dos etapas lo que se trata de hacer es demostrar que la inteligencia emocional se puede aprender y que una persona puede entrenarse intelectualmente a través del conocmiento para ser inteligente emocionalmente.

Medellín.edu.co: Y… ¿en qué consiste el programa en un colegio? también ven materias basicas? como mezclan la pedagogia conceptual?

Yinna Higuera: En los colegios pueden tomar el prgrama de Inteligencia Emocional y meterlo dentro del currículo. Lo que hace la Fundación es dictarle a un grupo de docentes un diplomado en el que les enseñan las herramietnas básicas de pedagogía conceptual y luego una profundización en el programa que el colegio elija. Hay varios programas en los que las I.E. puede hacer su énfasis, entre ellos están matemáticas para la vida, lectores competentes, ICI Sociales e ICI Lenguaje.

 

 

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